SABIDURÍA

En este artículo es una adaptación de una publicaciòn realizada en la Revista Digital Universitaria UNAM, los puntos planteados son: Desarrollo Personal, Superación personal, Valores familiares, Prudencia, Sensatez, Frónesis.

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Prudencia, Sensatez

Frónesis

¿Has notado que a las personas de buenas costumbres se les cree más? ¿Que en aquellos asuntos en los cuales las opiniones están divididas, sabemos de alguna manera, que quien tenga mejor carácter, mejor familia, mejor historia tiene la razón? Esto es debido a que han tomado decisiones con sabiduría en cada aspecto sus vidas.

Esta sabiduría práctica es lo que llaman Frónesis. Frónesis representa la prudencia y sensatez, la sabiduría de una mente lúcida y práctica, al mismo tiempo, organizada y con sentido común. La frónesis lleva consigo el hábito de elegir apropiadamente, de evaluar la existencia de un tiempo y un lugar apropiado para hacer las cosas, juzga en función de un contexto, de unas circunstancias.

La frónesis supone que -la habilidad para actuar en el día a día- tiene la necesidad de contar con preparación, con formación intelectual, académica y técnica para conducirse eficazmente. Es una virtud que se muestra en la acción y que le permite a la persona tomar provecho del momento.

Prudencia [frónesis] es la virtud de la inteligencia, según la cual se puede deliberar rectamente, respecto de los bienes y de los males, que se ha dicho se refieren a la felicidad”.

La frónesis depende de unos conocimientos previos que enseñan a entender; pero, su fin no está en la creación, sino en la acción.

La frónesis es una virtud que le permite a la persona tanto calcular lo que le es provechoso para sí mismo y para los demás, como regir una familia o a una ciudad. Es la virtud de conjeturar que tiene la razón.

Sabiduría vs Conocimiento

Una cosa es poseer un conocimiento teórico, científico. Otro es el saber práctico anclado en un tiempo y en un lugar.

El que posee sabiduría tiene arraigados los principios de las verdades inmutables. El que tiene conocimientos mira al propio interés en todas las circunstancias.

Se puede ser un erudito y poseer amplios conocimientos pero no tener sabiduría si sólo se mira los bienes de este mundo y se calcula la acción a realizar con miras hacia un fin. El poder alcanzar el fin que nos proponemos, bueno o malo, no es sabiduría sino destreza. Pero si el fin perseguido es justo la destreza se convierte en sabiduría; si el fin es malo, la destreza se convierte solamente en una habilidosa pillería.

Podemos estar provistos de una disposición para conducirnos de una manera justa o calmada, pero si esta disposición no está acompañada de un conocimiento de los efectos probables de las acciones, nunca se convierte en una virtud propiamente moral, sino que permanece vana y aún (como en el caso del malhechor a conciencia) puede llegar a ser dañina.

En resumen, no basta con tener buenas intenciones, tampoco basta tener conocimientos, hay que saber cómo, dónde y cuándo usarlos. Frónesis es sabiduría práctica: la ejercitan las personas de buenos hábitos, representa la prudencia y la sensatez.

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