LOS RETOS

Por Zenaida Bacardí de Argamasilla

Hablamos de: Desarrollo Personal, Superación personal, Motivación, Los retos de la vida, Desafíos.

El desafío

El reto es un desafío que se hace evidente cuando despierta en nosotros el afán de superarlo. La vida está llena de retos que la hacen interesante; el solo hecho de vivir es ya un reto.

Los retos están presentes real o potencialmente todos los días de nuestra vida. Son como el encuentro del pie que camina y el corazón que se eleva; el contacto de la realidad que tropieza aquí abajo y el pensamiento decidido que vuela hacia arriba; el cruce de dos mundos cuya sabiduría es saberlos acoplar.

La gente vive protestando de la rutina, en el trabajo, en el matrimonio, en el horario, en las actividades sociales. Es la forma de enfocar, y la incapacidad de sentir. Pues eso de que todos los días son iguales no es del todo cierto; existe su toque, su novedad, su diferenciación en mayor o menor grado. Esas treguas aparentes de días apacibles y serenos son un privilegio. Témeles a los días sorpresivos, abrumadores, inesperados, tormentosos e increíbles.

Los retos de la vida

Hay retos en la vida económica, social y emocional. El reto ante el dinero es el mas peligroso y en el que los hombres parecen poner el afán mas desmedido. La legítima ambición es un buen reto, pero ten cuidado busca la justa medida. Muchas veces,cuando las ganancias suben, la valorización baja. Cuando las entradas van hacia arriba, el derroche tira hacia abajo. Cuando la riqueza material crece, la riqueza moral se ablanda.

En el mundo todo va y todo viene, todo se gana y todo se pierde, todo se ofrece y todo se compra, todo menos el rango, la calidad, la vocación, la sensibilidad, la dignidad, la lealtad, el honor y los valores del espíritu, esos se heredan, se estructuran, se respiran, son dones de Dios. "Se nace con ellos"

Ama la vida. Ilumina tus actos con la luz de Dios. Entusiásmate con las opciones y los retos que te ofrece pero, sobre todo, hay que "dejar hacer a Dios", que no es dejar de hacer tu parte, sino asignarle la confianza necesaria para que participe con su toque divino en el trabajo que vas a ofrecerle.

Pídele buen abono para una buena tierra. Buena semilla para una lograda maduración, y gran inteligencia para cultivar y endulzar el fruto. Pero, sobre todo, pídele que cuando tengas un reto por delante, Él esté detrás de todos tus propósitos.

Enviado por la Sra Erenia