¿CÓMO SER FELIZ?

Este artículo es un compendio de frases y reflexiones del Dalai Lama, los temas tratados son: Desarrollo Personal, Superación personal, Espiritualidad, Dalai Lama Frases, Qué es la Felicidad, La esperanza, La compasión, El apego, ¿Cómo ser felices?.

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ESPIRITUALIDAD

Frases del Dalai Lama

Qué es la Felicidad

La Felicidad es sentimiento de bienestar. Todos queremos experimentar la felicidad. Es algo natural para nosotros buscarla. Éste es el propósito de nuestra vida. Podemos decir que la Felicidad es la esperanza más la compasión con muchísimo menos apego. ¿...? sigue leyendo, el Dalai Lama tiene una forma de explicar las cosas, que a primera vista, parecen desvínculadas, pero sólo a primera vista:

La esperanza

Nuestra existencia está fuertemente arraigada en la esperanza. Si bien no existe ninguna garantía de lo que nos va a traer el futuro, somos capaces de continuar viviendo, porque tenemos esperanza, cuando perdemos la esperanza nos deprimimos y hasta es posible que nos volvamos suicidas.

La compasión

Los seres humanos no somos producto de las máquinas. Somos más que simple materia; nosotros sentimos y experimentamos. Por ello, el bienestar material por sí solo no basta. Necesitamos fortalecer las cualidades de una persona en este caso el afecto humano o compasión. Con el afecto humano, o compasión, todas las ventajas materiales que tenemos a nuestra disposición pueden ser muy constructivas y producir resultados positivos. No obstante, sin él, las ventajas materiales por sí solas no conseguirán satisfacernos ni tampoco aportarnos ningún grado de paz mental o felicidad. De hecho, las ventajas materiales sin el afecto pueden incluso crear problemas adicionales.

La genuina compasión está basada, no en nuestras propias proyecciones y expectativas, sino en los derechos del otro. Independientemente de si la otra persona es un amigo íntimo o un enemigo, el hecho de que desee la paz y la felicidad y quiera superar el sufrimiento ha de servirnos de base para desarrollar un genuino interés por su problema. Ésta es la compasión auténtica.

El apego

Normalmente, cuando nos interesamos por un amigo íntimo, llamamos a esto compasión. Esto no es compasión, es apego. Incluso en el matrimonio, aquellos que perduran a lo largo del tiempo lo hacen no debido al apego -aunque generalmente está presente-, sino porque también existe compasión. Los matrimonios que duran sólo poco tiempo experimentan falta de compasión; existe solamente apego emocional basado en proyecciones y expectativas. Cuando el único punto de unión entre amigos íntimos es el apego, incluso un pequeño detalle puede hacer cambiar nuestras proyecciones. Tan pronto como cambian nuestras proyecciones, desaparece el apego, porque estaba basado únicamente en aquéllas.

Es posible tener compasión sin apego y, de forma similar, sentir enfado sin odio. Por consiguiente, necesitamos hacer una distinción clara entre la compasión y el apego, y entre el enfado y el odio. Esta claridad de conceptos es útil en nuestra vida diaria y en nuestros esfuerzos hacia la paz mundial. Considero que éstos son los valores espirituales fundamentales para la felicidad de todos los seres humanos, independientemente de si uno es creyente o no.

¿Cómo ser felices?

Para empezar, podemos dividir cada tipo de felicidad y sufrimiento en dos categorías principales: mental y física. De las dos, la mente es la que ejerce una mayor influencia en la mayoría de nosotros. Exceptuando aquellas situaciones en las que nos encontramos gravemente enfermos o sin cobertura para las más básicas necesidades, nuestra condición física desempeña un papel secundario en la vida. Si el cuerpo está satisfecho, virtualmente lo ignoramos. La mente, sin embargo, registra cada hecho, no importa lo pequeño que sea. Por ello, debemos dedicar nuestros esfuerzos más serios a obtener la paz mental, el mayor grado de tranquilidad interna viene del desarrollo del amor y la compasión.

Cuanto más nos preocupamos de la felicidad de los demás, mayor es nuestro sentimiento de bienestar. Cultivando un sentimiento cálido, cercano a los demás, automáticamente ponemos nuestra mente en un estado de calma. Esto nos ayuda a remover todos aquellos miedos o inseguridades que podamos tener y nos da la fuerza necesaria para enfrentarnos a cualquier obstáculo que surja. Es la fuente última de éxito en la vida.

Mientras vivamos en este mundo, estamos destinados a encontrar problemas. Si en esos momentos perdemos la esperanza y nos desanimamos, disminuiremos nuestra capacidad para enfrentarnos a las adversidades. Si, por otro lado, recordamos que no somos los únicos, sino que todo el mundo debe experimentar sufrimientos, esta perspectiva más realista de la situación aumentará nuestra determinación y capacidad para superar los problemas. Es más, con esta actitud, cada nuevo obstáculo puede ser visto como otra oportunidad para mejorar nuestra mente.

Así pues, podemos esforzarnos gradualmente para convertirnos en seres más compasivos, es decir, podemos desarrollar una simpatía genuina por el sufrimiento de los demás conjuntamente con el deseo de ayudarles a remover su dolor. Como resultado, aumentará nuestra propia serenidad y fuerza interna. Nuestra felicidad

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