Qué es la empatía

¿Qué es la empatía? ¿Cómo se aprende? Hablamos de: Desarrollo Personal, Superación personal, Empatía, Comunicación empática, Empatía negativa, Cómo desarrollar la empatía.

La Empatía

La empatía es la conciencia de los sentimientos, necesidades y problemas de los demás, y la capacidad para responderles expresando que les hemos comprendido. Es una de las habilidades que se obtienen con la educación emocional, habilidades necesarias para comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos emocionales.

La empatía es el esfuerzo que realizamos para reconocer y comprender los sentimientos y actitudes de las personas, así como las circunstancias que los afectan en un momento determinado.

Empatía - Video

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Las emociones de la gente rara vez se expresan en palabras, es más frecuente que se manifiesten a través de otras señales. La clave para intuir los sentimientos de otro está en la habilidad para interpretar los canales no verbales: el tono de voz, su postura corporal y la expresión facial.

La empatía se construye sobre la conciencia de uno mismo, cuanto más abierto estamos a nuestras propias emociones, más hábiles seremos para interpretar los sentimientos de otros.

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EMPATIA

Empatía Ejemplos

Comunicación empática

En los estudios realizados por Paul Eckman sobre comunicación se demuestra que la impresión que producimos en el otro depende más de, cómo decimos las cosas, que de lo que decimos en realidad. Las personas con empatía son capaces de sincronizar su lenguaje no-verbal al de su interlocutor. Esa información la procesa el hemisferio derecho del cerebro por lo tanto es más difícil de explicar verbalmente.

Es muy común escuchar que la empatía es la tendencia o actitud que tenemos para ponernos en el lugar de los demás e identificarnos plenamente con sus sentimientos. Sin embargo, esto tiene el riesgo de dejar a la empatía en un nivel meramente emocional: "si siento lo mismo que el otro, entonces hay verdadera empatía”. Desgraciadamente las circunstancias pocas veces son tan favorables, por eso la empatía es un valor que se vive habitualmente, totalmente independiente de nuestro estado de ánimo y disposición interior.

La empatía aumenta en la medida que conocemos a las personas, pues la relación frecuente nos facilita descubrir sus motivos de enfado, alegría o desánimo y su consecuente modo de actuar. Esto se manifiesta claramente entre padres e hijos, en las parejas y con los amigos donde la relación es muy estrecha, quienes parecen haber adquirido el "poder de adivinar" qué es lo que sucede antes de haber escuchado una palabra, teniendo siempre a la mano la respuesta y el consejo adecuados para la ocasión.

Existen dos componentes para la empatía: una reacción emocional hacia los demás, que normalmente se desarrolla en los primeros seis años de vida, y una reacción cognoscitiva, que determina el grado en el que los niños de más edad más o menos a partir de los ocho años, son capaces de percibir el punto de vista o la perspectiva del otro.

Así como la autoconciencia emocional es un elemento importantísimo en la potenciación de las habilidades intrapersonales de la inteligencia emocional, la empatía viene a ser algo así como nuestro radar social, pues a través de ella se pueden apreciar los sentimientos y necesidades de los demás, dando pie a la calidez emocional, el compromiso, el afecto y la sensibilidad.

Empatía negativa

La empatía “negativa” es aquella que no permite poner distancia entre nuestras emociones y las emociones de los demás, no existe una “burbuja” que nos separe emocionalmente del otro, nos identificamos plenamente con el otro y con sus circunstancias. Nos impregnamos del otro sin protegernos.

“El sufrimiento empático” se presenta cuando estamos profundamente conmovidos por el sufrimiento de una persona que nos importa. La preocupación que sentimos por un amigo en problemas, un compañero de trabajo que teme ser despedido o por un paciente, puede despertar en nosotros los mismos sentimientos. Este es un fenómeno que tiene lugar cuando alguien especialmente empático se ve expuesto a los estados de ánimo negativos de otra persona y carece de las habilidades de autorregulación necesarias para calmar el sufrimiento empático.

¿Cómo desarrollar la empatía?

Para educar la empatía es necesario trabajar la atención y la escucha activa, pero también se deben cumplir ciertos requisitos importantes para que una actitud empática sea adecuada:

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