GENTE TÓXICA

¿Cómo es una persona toxica? ¿Qué es la manipulación emocional y cómo evitarla? Hablamos de: Desarrollo Personal, Asertividad, Chantaje emocional, Manipulación emocional, Cómo contrarrestar a un manipulador.

Gente tóxica - Imágen

ASERTIVIDAD

Amistades tóxicas

Todos los días nos vemos rodeados de manipuladores, es importante es saber detectarlos, ser asertivos, encontrar la manera de apartarnos de ese tipo de personas, ellos a veces sólo se alejan cuando se dan cuenta que tú eres más fuerte, que tienes el autoestima lo suficientemente fortalecido como para no dejarte manipular.

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Las personas tóxicas en un principio fingen ser tus amigos y son aparentemente inofensivos. Suelen utilizar sutiles bromas e ironías para minar lentamente tu motivación. Tratan de reducir tu estima y tu valor para que sus figuras aumenten: “Sólo si tú disminuyes él podrá crecer”. Por regla general, agigantan tus errores y reducen al mínimo tus logros o difunden rumores para acabar con tu reputación. Persiguen un objetivo: conseguir poder y control sobre todo y todos. Son esas personas que piensan que sólo ellos tienen razón y que sólo ellos saben cómo han de hacerse las cosas.

Si esta definición te recuerda a alguien es que has estado en contacto con un amigo tóxico. Al igual que los agentes peligrosos, este tipo de individuos son altamente nocivos ya que pueden destruir la confianza en uno mismo, alejarnos de nuestros objetivos y hasta arruinar nuestras vidas.

“Las personas tóxicas potencian nuestras debilidades, nos llenan de cargas y frustraciones. No des crédito a ninguna palabra ni sugerencia que provenga de los tóxicos. No te amarres a quienes no se alegran de tus éxitos”, explica Stamateas en su libro gente tóxica.

¿Cómo es una persona toxica?

Las personas tóxicas son personas que manipulan, te desvalorizan, si se vive con ellos la conviencia es muy dura. A veces no nos damos cuenta de forma consciente, pero después de estar con determinada persona nos sentimos faltos de energía, deprimidos, como si hubieran absorbido nuestra energía, y así es, es lo que se llama vampirismo emocional, se nutren de nuestras emociones y necesidades. Por ejemplo: - Una persona tiene necesidad de afecto, un vampiro emocional o persona tóxica se percata de esa necesidad (es como si tuvieran un sexto sentido para encontrar nuestras debilidades, cuando tenemos carencias en algún aspecto eso se transmite y ellos lo saben captar muy bien); la persona tóxica se percata de esa necesidad de afecto, y se hará tu amigo, tu amante…lo que sea con tal de que acabes dependiendo emocionalmente de él (se ha nutrido de esa necesidad tuya de afecto).

¿Hay gente 100% tóxica?

Para el psicólogo clínico y consultor Juan Cruz, el problema no es tan sencillo. En su opinión, no existen personas tóxicas sino situaciones tóxicas. “En ocasiones son las emociones como el miedo o la angustia las que hacen reaccionar al individuo de manera muy negativa”, dice. Todos podemos ser ‘venenosos’ en algún momento, sostiene él, el bombardeo de informaciones negativas sobre la crisis económica está envenenado la sociedad y elevando la toxicidad del ambiente. A su juicio, el exceso de estímulos negativos está modificando los estados emocionales de las personas y, por tanto, alterando su bioquímica cerebral al producir más adrenalina y cortisol a causa del estrés. “Se generan situaciones de miedo, frustración, ansiedad y en definitiva, un cuadro de estrés que intoxican a la personas a nivel emocional, bioquímico y físico”, explica. De hecho, el neurobiólogo Jorge Colombo, investigador del Conicet, describe este fenómeno que ha bautizado como ‘toxicidad social’ y que está provocado por el predominio de una sociedad malhumorada, que no puede asimilar ni contrarrestar tantos estímulos negativos. Todos podemos ser ‘venenosos’ en algún momento de nuestra vida, además, y lo que es más importante, se puede salir de una situación tóxica. “La neuroplasticidad del cerebro permite crear nuevas conexiones neuronales que cambian la forma en la que una persona interpreta la realidad".

Tipos de gente tóxica

El Narcisista:
Se cree el centro del universo, todo gira en torno a él, espera que los demás le admiren, se siente superior, no aceptan los fracasos ni las críticas.
El histriónico:
Busca llamar la atención, muy teatral en sus expresiones, pueden exagerar problemas físicos para llamar la atención, son de emociones exageradas y seductores. Exagerando problemas físicos absorben nuestra necesidad de ser amables, de ayudar.
El pesimista:
Todo lo ve negro, busca dar lástima Si eres una persona optimista se va a nutrir de esa emoción tuya positiva para estar bien él y tú te quedas mal.
El negativo:
Parecido al pesimista pero se caracteriza porque siempre lleva la contraria, si tienes un sueño, un objetivo, si expresas tu opinión, siempre te llevará la contraria.
El falso (el lobo vestido de cordero):
Personas que le caen bien a todo el mundo, con una cara amable, pero a las espaldas despellejan, mediante mentiras manipulan, son muy mentirosos pero siempre con buena cara.
El Antisocial:
¡Claro que es tóxico! va en contra de las normas, de la sociedad.., pero no se molesta en usar el chantaje emocional, hace daño directamente. A los anteriores sí les preocupa lo que piensen los demás, el quedar bien, pero al antisocial le da igual lo que piensen los demás, por lo tanto le vemos venir y nos podemos alejar para que no nos afecte emocionalmente.
El Meteculpas:
La culpa es uno de los sentimientos más paralizadores que hay, hace que nos detengamos en la búsqueda de nuestras metas. Este tipo de gente tóxica siempre traslada un mensaje: “No eres lo bastante bueno”, “tú me haces ser así” o “me sacas de quicio”.
El Envidioso:
Siempre trata de buscar aliados. Hablará con otros para envenenarlos en tu contra porque su objetivo es boicotear cada uno de tus proyectos. El que calumnia, probablemente, no puede tener el mismo brillo que tú.
El Descalificador:
Su objetivo es controlar nuestra autoestima, hacernos sentir nada ante los demás para que él pueda brillar y ser el centro de atención.
El Agresivo verbal:
Los gritos, las contestaciones agresivas y fuera de lugar son sus armas para hacer a la otra persona sentirse incapaz, débil e insegura. Su objetivo es despertar miedo a su alrededor para ser respetado.
El psicópata:
Muestran una imagen que no se corresponde con su interior. Son ‘amigos’ mientras les sirves para conseguir sus propósitos. Una vez alcanzados desechan y te tratan como si no te conocieran. Siempre se ofenden por todo. Hablan mal de todo el mundo. Son resentidos y amargados, y nadie puede sugerirles nada. Se muestran incapaces de detectar el sufrimiento humano.
El chismoso:
Hay un aforismo que dice “no todos repiten los chismes que oyen, algunos los mejoran”. Este tipo de persona difunde rumores de manera constante para menoscabar la imagen de los demás. Los rumores tienden a simplificarse en una única idea para hacerla asimilable por la masa. Busca notoriedad y hacer aliados.
El quejoso:
Se lamenta todo el tiempo: “Su discurso le ata más al pasado y a la dificultad”. Es dependiente y espera a que el otro resuelva sus problemas. Tiene una mente cerrada, duda de todo y no tienen metas. La diferencia es que son seres tóxicos para sí mismos y para los demás.

Manipulación emocional

Si una persona se puede englobar en diferentes tipos, mayor es su grado de toxicidad. El histriónico, el narcisista, el pesimista, el negativo y el falso, todos tienen en común que usan la técnica de la manipulación emocional (todos en algún momento usamos chantaje emocional por ejemplo cuando usamos la expresión: si me quisieras no harías esto) pero en estas personas el chantaje emocional es la forma habitual de comportarse. Es una forma de manipulación para que hagamos lo que quiere la persona tóxica, el chantaje emocional usa las emociones, los sentimientos negativos que tenemos (por ejemplo el sentimiento de culpa) o las necesidades (por ejemplo: necesidad de sentirnos valorados). De esta forma manipulando los sentimientos o emociones negativas que tenemos y las necesidades logran sus propósitos.

Asertividad:

Cómo contrarrestar a un manipulador - Video

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Cómo contrarrestar a un manipulador

Los manipuladores están a nuestro alrededor, al acecho de su victima, el saber de su existencia, mantener un buen nivel de autoestima, entrenar la asertividad y saber cómo contrarrestar a un manipulador hace que tengamos menos probabilidades de caer en sus redes:

Detectar:
Une medida para desintoxicarse es precisamente entrar en contacto con el veneno inoculado por el exterior o por ti mismo. “Hay que detectar la toxicidad para poder salir de ella. No escapar sino hacerle frente. Sólo gracias a esa toma de conciencia como observador externo el lóbulo frontal se activa y genera calma”, explica Cruz.
Adaptarse:
Aunque la situación sea muy tóxica, se pueden desarrollar estrategias para poder adaptarse a ella. Es decir, tenemos la capacidad de aprender a descodificar la misma información de diferente manera.
Autocontrol:
Todos somos libres de ‘cerrar la ventana’ de nuestra mente al ruido del exterior. Aunque nos bombardee con mensajes letales, tenemos la capacidad de protegernos y cerrar las compuertas de nuestra mente a esa información.
Autoestima:
Potenciar los recursos que cada uno tiene, realizar actividades que refuercen nuestras aptitudes y habilidades, buscar nuevos entornos más salubres donde se aprecien nuestras cualidades.
Relaciones sociales:
Cultivar los vínculos afectivos verdaderos y las relaciones sociales basadas en valores. Fomentar la interdependencia y una buena red de amistades.
No al victimismo:
Abandonar la autointoxicación, ese diálogo interior que repite una y otra vez los mismos mensajes negativos sin ofrecer nunca una salida.
Solidaridad:
Hacer cosas por los demás o implicarse en proyectos solidarios es una buena forma para salir de uno mismo y su propia ‘desgracia’. Además, ayudar a otras personas que sufren es bueno para relativizar.
Abandonar:
En ocasiones, sobre todo cuando las consecuencias afectan a la salud, hay que abandonar las situaciones contaminantes. Pero no es una derrota porque, a veces, para sobrevivir en un entorno tóxico, hay que convertirse en un ser tóxico. Y ese es un precio demasiado alto. Hay momentos en que una retirada a tiempo es una victoria.

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